10 de febrero de 2014

PARVOVIRUS CANINO




La parvovirosis canina es la causa más frecuente de enteritis vírica en cachorros. La produce un virus muy estable que tiene una supervivencia elevada en el medio ambiente.
Sara Gamo. Universidad de Zaragoza

El agente etiológico de la parvovirosis canina pertenece a la familia Parvoviridae. En la actualidad se acepta que existen dos tipos de parvovirus canino, antigénicamente diferentes: uno de ellos apatógeno, conocido como MCV o parvovirus canino tipo I, y otro patógeno llamado parvovirus canino tipo II. Este último es altamente resistente.

La principal puerta de entrada es la oral, aunque se considera oronasal.








Signos clínicos 
Se puede presentar como dos formas clínicas diferentes:

  • Forma miocárdica. Afecta a menores de ocho semanas de edad, IC aguda, muerte súbita. Sin embargo, puede darse en adultos que han superado una miocarditis parvovírica, sufriendo posteriormente fallos cardiacos alrededor de los cinco años o incluso más tarde.
    En muchos cachorros se diagnostica posteriormente mediante electrocardiograma (sin presentar aún los signos entéricos), aunque es común encontrarlos muertos.
  • Forma entérica. Es característico el síndrome febril, vómitos y diarreas (hematoquecia en el 50%) lo que propiciará un cuadro de deshidratación. Al realizar estudios hematológicos suelen aparecer leucopenia y linfopenia. También puede aparecer septicemia, shock hipovolémico y/o séptico.
    Aquellos animales en los que no hay hemorragia tienen más posibilidades de sobrevivir que los que sí, independientemente de que se les aplique o no algún tipo de terapia. La muerte se asocia a procesos graves de deshidratación.

Diagnóstico clínico 
Al presentar unas manifestaciones clínicas tan variables, su diagnóstico no es fácil. Suele ser un diagnóstico presuntivo el que le permite al veterinario iniciar terapias de mantenimiento.

Diagnóstico diferencial 
Existen otros procesos patológicos que podrían presentar un cuadro clínico parecido al de la enteritis por parvovirus, como el moquillo canino, infecciones por coronavirus, hepatitis, gastroenteritis hemorrágicas, enteritis parasitarias e infecciones bacterianas.
  • Infecciones por coronavirus: curso menos severo con menores porcentajes de mortalidad. Los animales se suelen recuperar entre los 6-9 días incluso sin tratamiento, pero la diferenciación clínica es imposible.
  • Moquillo canino: presenta diarrean, pero también problemas respiratorios, nerviosos, exantematosis, etc.
  • Enteritis parasitarias: a veces pueden darse de forma simultánea. Laboratorio.



Tratamiento 


No existen productos que actúen de manera específica en contra del parvovirus, por lo que se recomienda tratamiento como medida auxiliar para contrarrestar los efectos de la deshidratación y evitar la aparición de infecciones secundarias causadas por bacterias.

Fluidoterapia 
La primera actuación es siempre una fluidoterapia agresiva, intentando reponer el déficit de hidratación en las primeras 1–2 horas con cristaloides isotónicos como el Ringer lactato, combinados con coloides como el hidroxialmidón o el dextrano en bolos (5 ml/kg), y transfusiones de sangre completa o plasma. Una vez repuesto el déficit se continúa con una fluidoterapia de mantenimiento que reponga además las pérdidas anormales por vómitos y diarrea con cristaloides isotónicos.

Es importante proporcionar potasio en caso de hipocalemia.

Tratamientos farmacológicos 
Los fármacos se utilizan con el fin de tratar los síntomas y, en su caso, la infección y posible traslocación bacteriana.
  • Tratamiento de los síntomas digestivos. Para controlar los vómitos se administran antieméticos de acción central y periférica:
    Metoclopramida (1 mg/kg/24 h). Es un antiemético y procinético que se debe usar con precaución, ya que estos pacientes con diarreas graves tienen una elevada susceptibilidad a padecer invaginaciones.
    Clorpromacina (0,2–0,5 mg/kg/ 6–8 h). No tiene efecto procinético y presenta la desventaja de que puede provocar vasodilatación periférica y, por tanto, hipotensión, por lo que no debe administrarse en pacientes deshidratados.
    Ondansetron (0,1 mg/kg/12 h). Es un antiemético muy eficaz. No tiene las desventajas de los fármacos anteriores, por lo que se presenta como la mejor alternativa en el tratamiento de estos pacientes.
    - Se administran también antisecretores anti–H2 para evitar los efectos perjudiciales sobre la mucosa del exceso de secreción ácida: cimetidina o ranitidina.
  • Antibioterapia. El tratamiento antibiótico ideal es el que combina un β-lactámico de amplio espectro, como penicilinas (amoxicilina–clavulánico) o cefalosporinas, con un aminoglucósido que cubre Gram (–), como la amikacina. Si queremos cubrir además anaerobios, administramos metronidazol. Los aminoglucósidos pueden causar insuficiencia renal aguda, por lo que deben ser utilizados sólo en pacientes hidratados.
  • Interferón omega. Este producto está recomendado en las fases tempranas de la enfermedad y los pacientes que recibimos en el hospital se encuentran en un estado más avanzado. Esto, unido al elevado coste del producto, hace que no se utilice rutinariamente.

 Recoja la materia fecal de su mascota para limitar la propagación del parvovirus canino.

• Las personas que mantienen contacto o están expuestas a perros enfermos deben evitar el manejo de otros perros o, por lo menos, deben lavarse las manos y mudarse de ropa previamente.

 A los perros que presentan vómito o diarrea o que han sido expuestos a otros perros enfermos, no se les debe permitir acceso a perreras, exposiciones caninas u otros sitios donde tengan contacto con otros animales.

• Los perros que no han sido vacunados o aquellos en los que no se tiene debidamente documentado su historial de vacunación, no deberán ser expuestos a perros enfermos.

• Los programas de vacunación, examen de salud, buena higiene y el aislamiento de los cachorritos y perros enfermos reducen el riesgo de la propagación del virus.



Fuente: Revista Argos.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, mi cachorro tuvo hace poco este virus. Yo tengo asegurado a mi perro y cuando lo contrajo no sabía a qué veterinario acudir. Entonces entre en la web http://dirvet.es/ que tienen el cuadro veterinario de mi compañía aseguradora y solucioné mi problema en menos de dos minutos. Creo que sería muy interesante que todos los centros veterinarios se registraran en este directorio porque la verdad es que me ayudó bastante a la hora de saber a dónde dirigirme.

Anónimo dijo...

Hola, mi cachorro tuvo hace poco este virus. Yo tengo asegurado a mi perro y cuando contrajo el virus no sabía a qué clínica veterinaria acudir. Entonces entre en la web http://dirvet.es/ que tienen el cuadro veterinario de mi compañía aseguradora y resolví mi problema en menos de dos minutos. Creo que sería interesante que se registrarán todas las clínicas veterinarias ya que a mi Dirvet me salvó de estar al borde de un ataque de pánico. Saludos.